Truman Capote. Plegarias atendidas
Durante toda mi vida he sido consciente de que podría coger un montón de palabras y tirrlas al aire con la seguridad de que caerían en la posición correcta. Soy un Paganini de la semántica.
En el prefacio a Música para camaleones, escribió que "Cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un látigo: y el látigo es únicamente para autoflagelarte. Dios le concede a uno un don, cualquiera que sea, el de componer música o el de hacer literatura, pero por mucho placer que ello pueda producir, es algo muy doloroso para tenerlo toda la vida.
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