Confianza
Cuando estamos tristes, es dulce acostarnos en el calor de nuestro lecho, y en él, suprimidos todo esfuerzo y toda resistencia, con la cabeza misma bajo las mantas, abandonarnos por completo, gimiendo como las ramas bajo el viento del otoño que ya comienza. Pero hay un lecho mejor aún, lleno de olores divinos. Es nuestra dulce, nuestra profunda, nuestra impenetrable complicidad. Cuando el lecho está triste y helado, acuesto en él, friolento mi corazón. Enterrado hasta mi pensamiento en nuestra cálida ternura, sin percibir ya nada del exterior y sin querer ya defenderme, desarmado, pero, por milagro de nuestro cariño, inmediatamente fortificado, invencible, lloro por mi pena, y por ,o alegria de tener una confianza donde encerrarla.
Gracias a las personas que nos dan felicidad, son los encantadores jardineros que hacen florecer nuestras almas.
4 comentarios
Constanza -
El q tu quieras -
hemos de ocuparnos de aquellas pequeñas cosas q no apreciamos en nuestra pareja.
Debido a una regla táctica de gentileza, tenemos tendencia a ignorarlas, por lo q se acumulan.
Nuestro pensamiento nos arrastra a zonas de incerteza y nos impulsa a dejar la confrontación para mas tarde.
Así, nos volvemos muy pasivos.
Esta bien ser educado, pero, donde podemos hablar de nuestras frustraciones y decepciones?
Rubia de bote -
El gesto tierno dice: pídeme lo que sea que pueda aplacar tu cuerpo, pero tampoco olvides que te deso un poco.
NÍNIVE -
ERICH FROMM
(1951b,GA VIII, pág 396)