Catwomen
Por su legendaria pericia para aterrizar siempre me han sorprendido las gatas, aun dejándolas caer panza arriba, hecho que se basa en dos caracteristicas esencialmente felinas: un esqueleto inusual y unos reflejos simplemente excepcionales.
Estructuralmente, pese a poseer más huesos que los humanos, las gatas no poseen clavicula en sentido estricto, lo que unido a un esqueleto altamente flexible le permiten deslizarse a traves de orificios de tamaño inverosimil. En este caso, el límite más severo en el tamaño de orificios que puede franquear viene impuesto por las dimensiones de su propia cabeza. Respecto a la caída, las gatas han desarrollado la habilidad de retorcer su anatomía en un ilustrativo ejemplo de un principio físico bien conocido: la conservación del instante angular. A partir de las siete semanas de vida, las gatas adquieren el hábito de rotar en plena caída para así reorientar su cuerpo y afrontar el impacto con el suelo en las mejores condiciones posibles. Debido a su sorprendente flexibilidad, son capaces de darse la vuelta con solo girar la cabeza y la parte superior de su anatomía hacia un extremo, su extraordinaria anatomía le permite alterar su posición en una caída moviendo convenientemente sus articulaciones, sin violar, claro está, ninguna ley física. Y eso en el caso de una gata sin haber cursado estudios primarios.
Permitaseme decir que en estos menesteres de cultura y mestizaje uno ve al negro transfigurado en gato... y en gata.
¿Quien no conoce a las Mc Rainey, Bessie Smith, Billie Holliday, y a la última "tremenda" Ella Fitzgerald? ¿Y a sus acompañantes del son bolero caribeño, desde las Maria Luisa Landín hasta las Lupe?
Más de cien años van con ellas y sus historias de juglares (minstrels), de sentimiento (feeling). Pasión, dolor, fardo, lodos, linchamientos y drogas. Como la historia de los dioses negros: pasión y familia.
Son inmortales.
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NÍNIVE -