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Bam Bam. En recuerdo a Hunter S. Thompson

Bam Bam. En recuerdo a Hunter S. Thompson

Hace mucho tiempo, en 1966, el periodista norteamericano Hunter S. Thompson (que en paz descanse) escribió un libro sobre los Ángeles del Infierno, la pandilla motera de la Costa Oeste, gracias al cual los perplejos lectores se enteraron de algunas de las peculiaridades de la más violenta de las tribus urbanas de aquella época. Los Hell´s Angels recorrían el país montados en Harleys, bebiendo cerveza en grandes cantidades y enfrascándose en peleas que hoy nos parecen más pintorescas que sangrientas, aunque sin duda alguna, alguna de las grescas de los Ángeles también fue sangrienta, sin olvidar aquel penoso incidente donde acuchillaron hasta la muerte a un espectador en un concierto de los Rolling Stones mientras Mick Jagger en el escenario nos hablaba de su simpatía por el diablo. la estética de los Ángeles surgida de la mitología del western y su prestigio, el prestigio de los "desperados", los que eligen, al unísono, la libertad y la desmesura, jóvenes blancos proletarios, machistas y racistas, sin estudios y con trabajos eventuales, diríase los futuros integrantes de las hermandades arias que crecieron en las cárceles de Estados Unidos cuando el sueño de los Ángeles, las carreteras interminables, se agotó en su propia inanidad. Thompson convivió con ellos durante unos meses esquizofrénicos y agotadores y el resultado es este libro salvaje (como todos los que, por otra parte, escribió Thompson, que siempre fue el más salvaje de los Ángeles. En Miedo y asco en las Vegas llevada al cine e interpretada por mi querido Benicio del Toro, somos conscientes de como vivio Thompson su alocada vida). En sus páginas legibles pese a los más de treinta años transcurridos, volvemos a vivir las fiestas de la pandilla dionisiaca en la california de los beatinicks y del nacimiento de los hippies, las orgias y el comercio sexual cutre en el que los Ángeles eran expertos, las razzias policiales y los vanos e ingenuos intentos de Allen Ginsberg de reconducir ideológicamente a estos descerebrados. ¿Qué se hizo de los Ángeles del Infierno? Aún hay algunos en la Costa Oeste pero ya no provocan miedo a nadie. Su prestigio es otro souvenir para los visitantes holliwoodienses. Cualquier banda de pachucos o negros (antes tan despreciados por los moteros) sería capaz de exterminarlos en una sola noche.

1 comentario

Ramón -

Pues yo de HST he leido la Gran caza del tiburón y me desilusionó bastante.
Un saludo