Beckford III
Desde Italia, Beckford irá a Suiza, donde, aconsejado por sus amigos, sienta morada en el pequeño castillo de la Tour de Peiltz, entre Lausanne y Vevey. Allí esperará a Lady Margaret -madre, al fin, de una niña en abril de 1785- que se reunirá con su marido un mes después. Son días tristes para el matrimonio -mientras el escándalo sacude Inglaterra- que lleva una vida, mientras William escribe Episodios que deberán ser entre complemento y continuación de Vathek, y llegan noticias de que el Reverendo Henley trabaja en la traducción al inglés del cuento árabe de William. De nuevo todo parece volver al cauce del orden. Pero el destino de Beckford estaba ya sellado por la Diferencia. Y no importa que el marido pareciese laborioso y pausado, lejos del ruido mundanal, ni que la esposa aguardara un nuevo hijo. La suerte favorece al romántico. (La suerte de su propio destino, que puede a veces, vestir el color de la desgracia). El 14 de mayo de 1786, Lady Margaret da a luz otra niña, pero muere doce días más tarde de fiebre puerperal. Cuando la noticia llegue a Londres, los airados atribuirán la muerte al "satánico" Beckford, que de Gilles de Rais -y sin dejar de serlo- se convierte ahora en Barba Azul. El cuerpo de la fiel y devota Margaret viajará sola a Inglaterra, y, unos meses después, los parientes de la madre se harán cargo de las huerfanas.
William Beckford está solo, viejo -piensa él- a sus veintiséis años, castigado nuevamente por el Cielo y contemplando el Monte Salève, que ya en su erudita adolescencia le había indicado y enseñado que un hombre no es otra cosa que la absoluta y valiente realización de si mismo.
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